Con la incompetencia e incapacidad del gobierno para tomar acciones inmediatas contra la delincuencia, el Perú, tal como el Ecuador, se encuentra tomado por el crimen organizado, lo espeluznante es que se advierta que existen por lo menos 130 bandas de extorsionadores y sicarios sin que las autoridades logren enfrentarlos y acudir con prontitud en ayuda del ciudadano.

En la actualidad no existen empresarios ni comerciantes que no denuncien la indefensión de que son objeto por la falta de seguridad ciudadana, que genera terror y pánico, y de esta manera, se perpetran asesinatos, secuestros, asaltos y robos a mano armada, por efectos de una frágil estrategia policial, teniendo los pobladores que acceder a cupos para lograr proteger su integridad

Está claro que desde que se permitió el ingreso de extranjeros a nuestra patria en solidaridad con cientos de personas echadas por el régimen dictatorial de Venezuela, el país vive al garete, porque los foráneos que llegaron al Perú en busca de trabajo, denunciando las miserias o mendrugos que recibían, encontró a un gobierno sin capacidad para clasificar a los migrantes que recibía el país.

Como ocurrió hace muchos años con ciudadanos cubanos, que tomaron la embajada de Perú, para rogarle al embajador que permita su migración ante la tiranía de Fidel Castro y su política hambreadora, la solidaridad no resulta buena decisión porque se confunde con el pillaje de que hacen gala personajes venidos de otros territorios que desatan cadenas de violencia en este país.

Cuando hacemos una revisión de las muertes ocasionadas a los peruanos por la pandemia del coronavirus, que hizo que el país liderara las estadísticas del mundo con más de 200 mil muertes por efectos de la ineptitud del gobierno de Martín Vizcarra, que demoró más de la cuenta para proteger a la población, jamás se pensó años después, ser presa de un letal virus de criminalidad.

Lo real es que en estos momentos, nadie puede asegurar que la supervivencia de los peruanos está garantizada, porque a cada momento se perpetran actos criminales, lo cual exige y urge que la integración entre civilidad y autoridades sea una necesidad para afrontar los hechos violentos que suceden a cada instante y por ende engendra miedo; los estudiantes son los más vulnerables.

En la actualidad los padres de familia tienen la obligación de documentarse y estar a la par con la tecnología para orientar a sus hijos, habida cuenta que a través de los celulares se cometen crímenes, mediante estafas y ofrecimientos falsos para que los usuarios caigan en el cuento que van a recibir un premio o tienen buen dinero que recoger con la entrega de su número de cuenta.

Ante la inestabilidad económica y financiera que viven los peruanos, el delito no se circunscribe a un ataque físico porque también los extorsionadores utilizan los medios virtuales para efectos de robarle información a quienes permiten creerles, de ahí que estamos en un momento de crímenes en diversas modalidades por lo cual se requiere asistencia de expertos para estar bien alertados.

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