Al finalizar el año pasado tuve el honor de presentar el poemario de Noraya Ccoyure, Canto de ballena negra (Alastor, 2023), entrega que fue catalogada entre los mejores poemarios del año (aunque yo dude severamente de las listas donde no aparece la última novela de Mario Vargas Llosa). Aquel es un libro de poemas que se caracteriza por su profundidad emocional, su conexión con la sociedad y su capacidad para explorar la identidad personal y la memoria familiar.

Algunos de los temas recurrentes en su obra incluyen la infancia, la familia y la búsqueda de sentido en la vida. Ccoyure utiliza un lenguaje poético sutil, conciso, preciso y evocador, con una atención especial a los detalles cotidianos y a las imágenes que resaltan la belleza y la fragilidad de la existencia. Su poesía a menudo refleja una sensibilidad melancólica, pero también contiene momentos de esperanza y celebración.

El libro tiene versos concisos pero cargados de significado. La poesía de Ccoyure a menudo explora el mundo de los sueños y lo surrealista. Sus versos, a veces durante el libro, pueden llevar al lector a paisajes oníricos y a experiencias sensoriales fuera de lo común. La obra de esta poeta sanmarquina se caracteriza por una profunda introspección.

Como vimos en los epígrafes, influida por José Watanabe, Nicanor Parra o Blanca Varela, la poeta sanmarquina busca subvertir las convenciones tradicionales de la poesía, rechazando la solemnidad y utilizando un lenguaje más coloquial y directo, conciso y cotidiano. Ccoyure no cree en la noción de la poesía como algo elevado y distante, y opta más bien por un tono más cercano a la realidad cotidiana.

El epígrafe principal del libro pertenece a José Watanabe del poema “La ballena (Metáfora del descasado)”, que pertenece a su poemario El huso de la palabra (1989). He ahí una marcada influencia de la poeta en su forma de hacer poesía. El libro tiene tres partes. En la primera parte del libro, “Varamientos” (que es el espacio más político y social del poemario), el primer poema del libro, “Cordel de ropa”, tiene un epígrafe del poeta chileno Nicanor Parra, del poema “Solo de piano”, del poemario Poemas y antipoemas (1954). Este poema alude a la epifanía de una madre que tiene sobre su hijo fallecido o herido en una batalla. Para ese entendimiento ayudan los versos “por las mangas de la camisa militar”, “en muda oración de carne abatida”, “quien tristemente reconoce en aquel charco de sangre la boca de su hijo: ‘MADRE, NOS DIJERON QUE VOLVERÍAMOS’”. De entrada, nos avizoramos ante un poema sutil, evocador, familiar, personal e íntimo; pero también político.

El segundo poema, “Punto de riego”, poema dedicado al padre de la autora y que evoca a los calvarios de aquel hombre amado. El tercer poema, “Cuerpo descarrillado”, el hablante lírico desarrolla la historia de las bandas del sicariato, donde se versa sobre los asesinatos, crímenes y venganzas de aquel mundo lumpenesco. “Acuarela de un secuestro” versa sobre la vida de Víctor Humareda, el genial pintor puneño que alcanzó la fama y la gloria en Lima. He ahí un poema metaartístico. “En un rincón de la noche” tiene un epígrafe del escritor y político Jorge Enrique Adoum y aborda el tema social de las mujeres de escasos recursos económicos (recogen basuras en las ciudades) y que mientras lo hacen recuerdan que fueron niñas, novias y señoras. “Argonautas amarillos” es un poema de tinte político y social que evoca los anocheceres y amaneceres en las periferias urbanas.

En la segunda parte, “Cantos azules”, el primer poema es “Canto de ballena negra”, un poema onírico, lúdico, metafórico, enigmático, que alude al paseo de una ballena negra por la ciudad y que sufre aventuras y peripecias. El poema “Constelación de Apurímac” es uno evocador, sutil emocionalmente, de añoranza familiar, que recuerda al hermano y a la madre, a la tierra amada de la infancia.

El poema “Estela en el estanque” está dividido en dos apartados numerados y versa sobre la figura de la hermana mayor, una mujer que vivió, amó, sufrió, luchó, trabajó e hizo en el hablante lírico una figura poderosa. “Marcelina y la tina oxidada” es un poema dedicado a la madre de la poeta y evocan su figura materna, de sostén familiar, de vínculo especial y de historial especial. “Babilonia perdida” versa también sobre la figura de Estela, la hermana mayor, quien ha sufrido un ataque de locura. “Carta para un pelícano” está dedicado a su padre (sus sacrificios y amor por su familia) y tiene un epígrafe de Blanca Varela.

En la tercera parte del poemario, “Playa desierta”, el poema “Leyenda de Betania y Girasol” discurre sobre una pareja de jóvenes y su aventura por la vida: una metáfora. En “Dromedario para tormentas inesperadas”, el “dromedario” se configura como una metáfora del lecho del hombre. “Danza de lombrices” es una añoranza de la tierra de la infancia que fue Chosica. “Paradoja de Atlas” considera al ser amado, pero no de manera convencional, sino moderna. “Herida de Jano” es una composición dedicada al ser amado, en este caso, al esposo. También es un poema no convencional. “Mareación” alude al chamanismo. “Río blanco” reflexiona sobre el ser del hablante lírico, sus posibilidades e imposibilidades, sus carencias y posesiones, su forma de ser y de negar. “Voyerismo de ave” es un poema de la necesidad. “Poética del agua” refleja el arte poética de la autora. Afirma que su “escritura es el fondo de una piscina”, “un refugio cavernoso de agua y silencio”.

===================

Francois Villanueva Paravicino

Escritor. Estudió Literatura y la maestría en Escritura Creativa en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Autor de Cuentos del Vraem (2017), El cautivo de blanco (2018), Los bajos mundos (2018), Cementerio prohibido (2019), Sacrificios bajo la luna (2022), Los placeres del silencio (2023). Mención de honor del Premio Nacional de Relato Corto (2023) “Feria de Libro de Amazonas”. Mención especial del Primer Concurso de Poesía (2022) y de Relato (2021) “Las cenizas de Welles” de España. Ganador del Concurso de Relato y Poesía Para Autopublicar (2020) de Colombia. Ganador del I Concurso de Cuento del Grupo Editorial Caja Negra (2019). Finalista del I Concurso Iberoamericano de Relatos BBVA-Casa de América “Los jóvenes cuentan” (2007) de España.

¿Qué opinas?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí