El Santuario Histórico de la Pampa de Ayacucho, lugar donde se puso fin a la dominación española sobre América del sur, podría convertirse el 28 de julio en el escenario de la juramentación del virtual presidente electo del Perú, Pedro Castillo.

Esta histórica pampa se ubica a 45 kilómetros del noroeste de la ciudad de Ayacucho, entre los 3275 m.s.n.m., forma parte del distrito de Villa Quinua, provincia Huamanga, departamento de Ayacucho. Para Diego Mendoza, poblador e investigador de la zona, el nombre originario de la planicie sería Choqepampa, incluso señala que hay muchos eruditos que lo reconocen. Además, según sus investigaciones Ayacucho no sería el rincón de los muertos porque indica que en el quechua kuchu es cortar por lo tanto considera que el término hace referencia al cuerpo humano degollado ya que en las batallas de los incas contra los chankas a las victimas los agarraban y les cortaban el cuello para luego ponerlos en un palo. Sin embargo, para el historiador y profesor de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga, Nelson Pereyra, y demás historiadores peruanos Ayacucho significa rincón de los muertos.

El distrito de Quinua cuyo nombre proviene del queñua, un árbol típico de la región andina que abunda en la zona, fue creado en 1925 durante el mandato de Simón Bolívar, luego fue elevada a la jerarquía de “Villa” por Ley Congreso N° 547 del 7 de octubre de 1907. De acuerdo con algunos historiadores y cronistas como Pedro Cieza de León y Ricardo Palma en este territorio Juan de Barrio fundó en 1536 la primera Huamanga, menciona Diego Mendoza.

Los acontecimientos que marcaron la historia de este pueblo desde antes de la gran civilización Wari, hasta el ser escenario de la independencia de Hispanoamérica hoy lo convierten en un destino turístico.

LA HISTÓRICA PAMPA

El 9 de diciembre de 1824 se desarrolló un hito histórico, la Batalla de Ayacucho. Al ejército libertador que estaba bajo el mando del General Antonio José de Sucre no solo lo conformaban nuestros compatriotas, también se unieron a ellos los países que hoy conocemos como Colombia, Venezuela, Argentina, Ecuador y Panamá. Pese a que los realistas que se encontraban más armados y al mando del Virrey La Serna, los libertadores salieron victoriosos de aquel enfrentamiento que selló la gesta emancipadora de Perú y del continente americano.

El triunfo del ejército compatriota marcó el final de las guerras para la independencia, sin embargo, en aquel campo de batalla también se perdieron miles de vidas, hubo muchos heridos tanto del mando realista como del mando libertador. Al respecto, Domingo Jerí Quintanilla un hombre culto que forma parte de la iglesia católica de Quinua afirma que las madres junto a los otros miembros de la iglesia se encargaron de curar a todos los heridos, “Para Dios no existe nacionalidad por esos ellos curaron y enterraron a los soldados españoles, les digo esto porque cuando hace algunos años se hicieron excavaciones en la iglesia y se encontraron restos humanos con rasgos españolas”.

Según el formulario de presentación de la lista tentativa del Ministerio de Cultura, el 9 de diciembre de 1924 en el pueblo de Quinua el Teniente General realista José Canterac, jefe del Estado Mayor firmó el tratado conocido como la Capitulación de Ayacucho, la cual estaba compuesta de 18 artículos, en las que se ordenaba la rendición y salida del Perú de todos los mandos militares, anulando la presencia del ejército español.

En la actualidad el valor histórico de la Pampa de Ayacucho es comparada con el Campo de Batalla de Waterloo en Bélgica, la cual marcó la historia de Europa durante los años 1796 y 1815. Tanto en la Batalla de Waterloo como en la Batalla de Ayacucho intervinieron ejércitos multinacionales con el objetivo de defender intereses regionales, razón por la cual hasta la fecha son considerados sitios conmemorativos para varios países, e incluso a nivel continental.

EL PRIMER MONUMENTO A LA BATALLA DE AYACUCHO

Tal como se menciona en el artículo de Rodolfo Monteverde Sotil, en 1874 cuando se cumplieron 50 años de la batalla de Ayacucho no se contó con un monumento para conmemorarla, años más tarde entre 1879 y 1883 se hizo un monumento a la batalla, el cual fue elaborado por el escultor ayacuchano Buenaventura Rojas. El monumento tenía nueve metros de alto y estaba rodeada por una verja de hierro, además se encontraba una pilastra, de un metro y medio de lado por seis de alto, construida con piedras cortadas cubiertas con yeso, en el frente y en la parte posterior tenía relieves en yeso de las batallas de Junín y Ayacucho, al lado derecho estaba en alto relieve con los nombres de los oficiales patriotas que pelearon en la batalla; mientras que en el izquierdo otro relieve señalaba que fue inaugurado por Pedro Portillo.

Mendoza señala que en 1897 cuando nace su tatarabuelo, quien era el último hacendado de Wari, durante el gobierno del entonces presidente Nicolás de Piérola se construyó el Obelisco de la Mamacha libertadora de unos 9 metros y medio y no se sabe exactamente si estaba con una espada o un bastón, según la tradición urbana se dice que en la batalla apareció la virgencita a favor de los patriotas. También en 1903 se construyó una iglesia en la pampa, en la actualidad no hay restos de dicha construcción, pero si se encontraron documentos que lo acreditan.

Promesas incumplidas del centenario

Durante el gobierno de Augusto B. Leguía (1919-1930), se inauguraron diversas obras estatales, monumentos públicos y se recibió la visita de mandatarios de diversos países, razón por la cual se propuso crear un museo, retomar las romerías a la pampa de la Ayacucho cada 9 de diciembre y levantar tres monumentos a la batalla de 1824, a Antonio José de Sucre y erigir un monumento a la prócer ayacuchana María Parado de Bellido fusilada por los españoles en 1822, afirma Monteverde Sotil.

En 1928 Leguía mandó mediante una Resolución Suprema declarar la fecha de la batalla de Ayacucho como Día del Ejército del Perú. Sin embargo, con el paso de los años el monumento anterior de 1897 continuó deteriorándose, mientras que las ceremonias celebradas cada 9 de diciembre, encabezadas por los mandatarios peruanos y altos mandos de las fuerzas armadas, se centraron casi siempre en Lima y no en el escenario de la contienda bélica.

CONSTRUCCIÓN DEL OBELISCO

En la década de 1960 el gobierno central logro encaminar la construcción del monumento, con el objetivo de inaugurar las celebraciones del sesquicentenario de la batalla, este proyecto fue realizado por Bernardino Arias. El Obelisco es de considerable dimensión, tiene 44 metros de altura, es de material sólido (cemento, fierro y bronce), en la parte inferior de la cara frontal lleva la inscripción “Homenaje de la Nación a los vencedores de Ayacucho”, sobre ella está el conjunto escultórico de bronce conformado por los próceres que encabezaron la batalla: Antonio José de Sucre, Agustín Gamarra, José María Córdoba, José de La Mar, Jacinto Lara y William Miller, igualmente se colocó el rostro de Bolívar en un medallón ovalado en la parte inferior del lado posterior del monumento y a sus costados dos ángeles de la Fama tocan sus cornetas anunciando la gloria bélica.

Los actos centrales de la celebración del sesquicentenario se efectuaron tanto en Lima como en Ayacucho, el cual tuvo una concurrida asistencia, se inauguró el monumento luego de ser bendecido y de escenificarse el enfrentamiento. De dicho evento se destaca la unión de América Latina, pues llegaron al país representantes de las provincias Unidas del Rio de La Plata, a lo que hoy llamamos: Bolivia, Panamá, Venezuela, Colombia, Argentina, Ecuador, Chile.

De las personas entrevistadas ninguno ha presenciado la conmemoración del sesquicentenario. Guillermo Rojas, poblador que viene trabajando durante cinco años alquilando sus caballos a los turistas, nos menciona que su madre posiblemente haya presenciado la celebración.

ATRACTIVOS TURÍSTICOS – MUSEO DE SITIO

La casa de la capitulación y el museo de sitio de Quinua se ubican en la plaza mayor de Quinua, el presidente del Perú de aquel entonces Juan Velasco Alvarado, en 1974 dispuso la creación de este museo de sitio con motivo del sesquicentenario de la batalla, donde se firmó la rendición de España, el 9 de diciembre de 1824, al interior del museo destacan los bienes históricos, fotografías y armamentos utilizados en la batalla de Ayacucho, así como la habitación donde se firmó la capitulación que sello la independencia de los países sudamericanos.

LA IGLESIA SAN PEDRO DE QUINUA

Se ubica en la plaza mayor de quinua y fue construida en el año 1818 en la época colonial, la iglesia cuida en su interior un retablo dorado con la Virgen de Cocharcas, patrona del distrito. Cuya celebración se realiza el 8 de setiembre de cada año, en el evento se cuenta con la participación masiva de los pobladores de Quinua y demás pueblos aledaños.

Al respecto, el señor Domingo nos menciona que en la actualidad la iglesia se encuentra funcionando y las persona que se han contagiado con la Covid 19 acuden a ella y mediante rezos hacen que la población de Quinua esté libre respecto a esta enfermedad, también comentó que ningún poblador de esta zona a fallecido hasta el momento.

TALLERES ARTESANALES

Una de las principales actividades que caracteriza a Quinua es el desarrollo artístico de la cerámica, aquí se conserva los materiales y técnicas tradicionales para la creación de distintos objetos decorativos y utilitarios. Del distrito han salido muchos artesanos reconocidos a nivel nacional e internacional, quienes difunden la identidad cultural de un pueblo rico de arte y tradición, ellos descienden de una vieja tradición de alfareros. Cuando se cumplió los 150 años de la batalla de Ayacucho se construyó el primer Centro Ocupacional de Quinua para enseñar a los futuros artesanos.

La cerámica de Quinua ha sido declarada el 19 de marzo de 2019, mediante resolución viceministerial N° 037-2019-VMP-CIC Ministerio de Cultura, como patrimonio cultural de la Nación a los conocimientos, saberes y prácticas relacionadas a la elaboración de la cerámica tradicional de Quinua.

También en el recorrido hacia el Obelisco es posible observar esculturas con representaciones de las principales costumbres del distrito. Carmen Ochoa, de 45 años, negociante de cerámicas y tejidos, que viene trabajando durante cinco años nos menciona que la cerámica más vendida es el guardián de casa.

El señor Rubén al igual que muchos que viven en la calle de los artesanos, fabrican diversas cerámicas y esculturas. El indica que entre las piezas más representativas de la zona encontramos al torito de Quinua, los músicos, las conopas de animales, la virgen de Cocharcas, los nacimientos, objetos utilitarios y de arte imaginario.

SANTUARIO HISTÓRICO DE LA PAMPA DE AYACUCHO

El monumento histórico de la Pampa de Ayacucho, mediante Resolución Suprema N° 709 con fecha 23 de febrero del año 1973, a través del Ministerio de Agricultura y Alimentación se dio el Decreto Supremo N°119-AA-1980 donde se declaró Santuario Histórico.

El obelisco, fue declarado monumento integrante del patrimonio cultural de la Nación al monumento conmemorativo de la batalla de Ayacucho. Con resolución Viceministerial N° 092-2018-VMPCIC-MC. Con fecha 28 de junio de 2018.

Carlos Mendoza, voluntario del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), indica que esta institución se encarga del cuidado de las áreas naturales mientras que el Ministerio de Cultura se encarga del cuidado del obelisco.

BOSQUE DE USQU WILLCA

En el recorrido hasta el bosque se puede apreciar interesantes lugares paisajísticos y una diversidad de especies nativas como la flor del “qantu”, el “qalatu” un árbol utilizado como madera de esculturas por los artesanos, en ello también encontramos las plantas medicinales y aromáticas como la “marmaquilla”, el “anís de campo”, así mismo en la quebrada se encuentra la famosa muña macho. Dentro del bosque encontramos dos caídas de agua, una de ellas tiene una altura de 7 metros.

PLATOS TÍPICOS DE LA ZONA

A la entrada de la pampa de Ayacucho se ofrecen una diversidad de platos típicos y las bebidas de la zona.

Katy Cervantes, una de las vianderas de la zona, comenta: “Vengo trabajando en este rubro ya durante 3 años, los platos más consumidos aquí son el puca picante, el chicharrón, el cuy frito y la mayoría de los turistas piden el agua de muña para acompañar la comida y así mismo el agua de níspero. Por la situación de la pandemia nos vimos afectados económicamente ya que no llegan la misma cantidad de visitantes como en años anteriores y pedimos al gobierno central el mejoramiento del obelisco para atraer el turismo nuevamente ya que los pobladores viven de ello”.

Diego Mendoza revela, que el plato del puca picante proviene de los antepasados que hacían uso de la papa blanca sobre todo de las pequeñas que conocemos como tercera que al ser sancochada eran picadas, y de ahí provendría el nombre del puca picante.

PROYECCIONES PARA EL BICENTENARIO

A raíz de la pandemia se decretó el estado de emergencia en todas las regiones del Perú, uno de los sectores más afectados fue el turismo. Los ingresos económicos del distrito de Quinua dependen en su mayoría de este sector, razón por la cual los comerciantes de artesanías, vianderas y las personas que trabajan alquilando sus caballos consideran que si el Obelisco es remodelado y reestructurado tendrán más turistas en la zona y de esta manera se podría mejorar la economía de su familia.

De igual manera Diego Mendoza expresa, que no es posible que dentro de la región conocida por sus iglesias se pueda exhibir una iglesia precaria como la de San Pedro.

Al respecto Américo Chávez, responsable de la ejecución del turismo en el distrito de Quinua sostiene que el proyecto de “Recuperación

del monumento conmemorativo de la batalla de Ayacucho (Obelisco), Quinua-Huamanga- Ayacucho” ejecutado por el Ministerio de Cultura viene reiniciando sus labores luego de haberse paralizado en julio del 2020 por la pandemia. Del mismo modo, señaló que en la actualidad la municipalidad viene realizando la ampliación y mejoramiento de la Casa de Capitulación, el Museo de Sitio de Quinua, pintado de los murales y a pedido de los pobladores, con el apoyo del Sernanp y demás instituciones se hizo posible la iluminación del obelisco.

Otros proyectos que la Municipalidad Distrital de Quinua está encaminando, es la construcción del mini hospital, el asfaltado de la carretera que se dirige al bosque de Usqu Willca, la cual será financiada por el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS). Además, dentro de los proyectos más importantes para el bicentenario de la batalla de Ayacucho se encuentra la construcción de un museo que incluya a los países que participaron en esta gran lucha independentista, la municipalidad espera que si en caso Pedro Castillo llega juramentar en la histórica pampa se comprometa en hacer realidad este sueño, indicó Chávez.

Los pobladores de Quinua al igual que los voluntarios del Sernanp están involucrados con el cuidado del Santuario Histórico de la Pampa de Ayacucho porque consideran que este atractivo turístico tiene un gran potencial. De igual manera la municipalidad se compromete a capacitar a los pobladores para darles una buena bienvenida a los visitantes. (Texto e imágenes de Blanca Roca y Elizabeth Ramos)

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