Cada 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha creada para que los habitantes de este planeta recuerden lo importante que es cuidar el único hogar que tenemos y, además, para realizar actividades concretas que ayuden a mitigar la contaminación y los daños que ya se han generado.

El Día Mundial del Medio Ambiente se celebra desde 1974. Se eligió el 5 de junio porque esa misma fecha, en 1972, se desarrolló en Estocolmo (Suecia) la primera gran conferencia sobre temas relativos al medio ambiente, conocida como la Cumbre de Estocolmo.

Ese mismo año, el 15 de diciembre, la Asamblea General aprobó una resolución para designar el 5 de junio Día Mundial del Medio Ambiente y pedía “a los gobiernos y a las organizaciones del Sistema de las Naciones Unidas a que todos los años emprendan en ese día actividades mundiales que reafirmen su preocupación por la protección y el mejoramiento del medio ambiente, con miras a hacer más profunda la conciencia de los problemas del medio ambiente y a perseveran en la determinación expresada en la Conferencia”.

Desde la primera celebración en 1974, esta fecha ha ayudado al Programa de las Naciones Unidas sobre Medio ambiente (PNUMA) a concienciar y crear presión política para abordar preocupaciones crecientes, como la reducción de la capa de ozono, la gestión de productos químicos tóxicos, la desertificación o el calentamiento global.

Según la ONU, esta fecha se ha convertido en una gran plataforma para tomar medidas sobre cuestiones medioambientales. “A lo largo de los años, han participado millones de personas para promover el cambio en nuestros hábitos de consumo, así como en las políticas nacionales e internacionales”

Nuestra casa está en cuidados intensivos; por tal motivo se ha implementado en algunas regiones la siembra y cosecha de agua que es el proceso de recolección (siembra) de agua de lluvia en el subsuelo para poder recuperarla tiempo después (cosecharla). Se realiza a través de la construcción de zanjas de infiltración, quchas, conservación y recuperación de praderas, así como la forestación y reforestación. La idea es prepararse para tiempos de estiaje.

Esta práctica, además, ha asegurado la actividad agrícola en zonas donde el agua escasea, o donde ya se sienten los efectos del cambio climático. Por su efectividad, la siembra y cosecha de agua ha sido replicada además en otros países donde desconocían esta técnica y ha sido materia de diversos estudios.

En la actualidad, en nuestro país existen diversos proyectos que promueven esta actividad como medida de adaptación al cambio climático y, además, como alternativa de empleo sostenible para las comunidades altoandinas. Entre ellas se encuentra el Fondo Sierra Azul, del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri).

Sierra Azul tiene como objetivo “incrementar la seguridad hídrica agraria contribuyendo a la prosperidad del agro peruano a través de la siembra y cosecha de agua” favoreciendo “prioritariamente a aquellos agricultores con menores niveles de ingreso económico, en situación de pobreza y extrema pobreza, a través del financiamiento de actividades complementarias”.

Enemigos a la vista, van depredando los pocos árboles que existen en la diversidad sin poder hacer la forestación a esto le sigue que en cabeceras de agua se está contaminando con la extracción de minerales por parte de la minería artesanal irresponsable; complementa esta acción del hombre que cada día produce más basura, contamina con aerosoles ni que decir el monóxido de carbono es usual por el aumento del parque automotor, por lo cual nuestra casa solo tiene ya un pulmón.

Es hora de salvar el planeta con las siguientes recomendaciones:

  1. Reciclar: no tirar basura, reducir y reutilizar lo materiales plásticos.
  2. Cuidar el agua: disminuir el consumo en el hogar y en el lugar de trabajo.
  3. Reforestar: sembrar platas y árboles ayuda a mejorar el oxígeno.
  4. Usar baterías recargables.
  5. Reducir el uso de envases que no sean biodegradables.
  6. Apagar las luces al salir del cuarto o la casa.
  7. No excederse en el uso de la calefacción o el aire acondicionado.
  8. Usar bombillas LED.
  9. Evitar comprar y utilizar productos en aerosoles como desodorantes, insecticidas, etcétera. Esto ayuda proteger la capa de ozono.
  10. Utiliza un sistema de doble carga en tu inodoro, ya que con cada descarga se pierden entre 10 y 20 litros de agua.

Según Ecología Verde, los problemas que más afectan el planeta son: superpoblación, altos niveles de contaminaciones, deforestación, eliminación de fuentes hídricas y la pérdida de biodiversidad. Es indispensable conservar nuestro planeta tierra, pues contiene gran parte de los recursos de sobrevivencia humana.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la contaminación atmosférica es responsable de una de cada ocho muertes y de otras muchas afecciones sanitarias como enfermedades respiratorias, afirmó el medio antes mencionado.

Por lo tanto, según para la naturaleza, “cada día la tarea de reforestar” y conservar las reservas naturales “se vuelve más urgente”. Los árboles en crecimiento en el trópico “absorben más bióxido de carbono que en cualquier otra zona geográfica, contribuyendo a disminuir el impacto del calentamiento global”.

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