El joven escritor cajamarquino Christian Chávez ha incursionado, a través del álbum infantil ilustrado, en lo que lo apasionaba desde pequeño: la literatura para los primeros lectores, es decir, la enseñanza de la formación literaria en los niños. Por ello, ha publicado La reina del Amazonas (Literatas, 2022), una interesante fábula (los personajes principales son una lechuza y una serpiente) que enseña, de forma anecdótica, sobre los valores de la sociabilidad y de la convivencia pacífica y generosa.

Como todo álbum infantil ilustrado, las imágenes gráficas que acompañan a los textos brevísimos y concisos (en algunos trabajos incluso se obvia el texto, ya que las iconografías pueden tener total independencia en estos relatos ilustrados) son de suma trascendencia en la presentación de la publicación, y por ello el meritorio trabajo de la artista cuzqueña Ssett Vicent, quien ha sabido crear esa atmósfera tornadiza de la selva, de los árboles, de la fauna, que, como los trabajos logrados de igual índole, ayudan a contar mejor lo que se desea fabular.

Por ello es destacable la interanimación entre las ilustraciones y las narraciones que existen en las más de treinta páginas de este álbum infantil, que hacen reflexiva y ágil las historias de la lechuza, conocida como “la exreina de la tribu Yaramango”, y de una carismática serpiente, también tildada “la chamana del río Mirití”, quienes, como algún relato del maestro Julio Ramón Ribeyro, empezarán a convivir juntos hasta crear cierta animadversión entre ellos, que los hará separarse y, después, extrañarse. El final tendrá una enseñanza moral que todo niño lector agradecerá.

Según la enseñanza que poseen estos trabajos infantiles, el de este busca transmitir a los niños y a los más pequeños del hogar el rescate de las tradiciones amazónicas y, además, los relatos regionales con un mensaje de convivencia y solidaridad en medio de un escenario de aventura. Y todo ello con una hermosa presentación, pulcra encuadernación, correcta maquetación, atractivas ilustraciones, páginas desglosables, que harán a los más pequeños del hogar amar la lectura y, en especial, la literatura.

Por su parte, el libro ha tenido acogida en la tierra natal de Christian Chávez, donde en la presentación de la publicación se realizó un show de teatro a cargo de los actores Dirck Pajares y Javier Quiroz, se realizaron musicales y se inauguraron los puntos de ventas del libro, disponibles, por ejemplo, con solo contactarse con la Editorial Literatas o, también, Manoalzada Editores. Así que la invitación está hecha.

Por otro lado, unos amigos mexicanos me comentaron que el mejor poemario de Xavier Villaurrutia es Nostalgia de la muerte y otros poemas (1938), y como el buen Carlos Monsiváis en Escribir, por ejemplo (2008) lo analizaba como un autor fundamental de la literatura de México, decidí leerlo y, la verdad, todos los elogios eran ciertos y verdaderos, al menos así fueron para mi gusto lector. Sentí que el poeta dominaba la versificación, era un alfarero de las palabras, un catalizador de emociones poéticas logradas. Sin embargo, sentí que pese a todo ello sus poemas no eran deslumbrantes o magistrales, como alguien más exigente sí lo pudiese notar.

Del poema “Nocturno miedo”, uno de los poemas iniciales del libro y uno de los que me gustaron más, rescato estas dos estrofas interesantes que dicen así: “¿Y quién entre las sombras de una calle desierta,/ en el muro, lívido espejo de soledad,/ no se ha visto pasar o venir a su encuentro/ y no ha sentido miedo, angustia, duda mortal?// El miedo de no ser sino un cuerpo vacío/ que alguien, yo mismo o cualquier otro, puede ocupar/ y la angustia de verse fuera de sí viviendo/ y la duda de ser o no ser realidad”. Así como este poema existen varios de tinte existencial y metafísico.

Entre las grandes colecciones de libros clásicos encontramos la de la Editorial Gredos, “Grandes pensadores”, que salió este año en Perú y que son publicaciones que ningún humanista puede dejar pasar a la ligera. En unos de sus tomos, releí El nacimiento de la tragedia (1872), de Friedrich Nietzsche, que, gracias a las notas a pie de página, los datos biográficos, una traducción autorizada, la bibliografía especializada, me impresionó otra vez más el poder filosófico, artístico y literario del gran pensador alemán, quien filosofa como si contara una novela o, para ser más exactos, elaborara una partitura musical. Su prosa es magistral.

Gran lector de Schopenhauer, Platón, Goethe, Wagner, entre otros, a quienes cita o interpreta con maestría, Friedrich Nietzsche sustenta lo siguiente: “La génesis histórica de la tragedia griega nos revela ahora, con deslumbrante nitidez, cómo la obra trágica de los griegos nació en realidad del genio de la música; creemos que con este pensamiento hemos hecho justicia por vez primera al sentido originario y no poco singular del coro”. Además, es admirable su planteamiento entre lo que representa lo apolíneo (el arte plástico) y lo dionisíaco (el arte no plástico de la música). Por ello, es una lectura imprescindible.

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Francois Villanueva Paravicino

Escritor (1989). Cursó la Maestría en Escritura Creativa de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Estudió Literatura en la UNMSM. Autor de Cuentos del Vraem (2017), El cautivo de blanco (2018), Los bajos mundos (2018), Cementerio prohibido (2019), Sacrificios bajo la luna (2022). Textos suyos aparecen en páginas virtuales, antologías, revistas, diarios y/o. Mención especial del Primer Concurso de Poesía (2022) y de Relatos (2021) “Las cenizas de Welles” de España. Semifinalista del Premio Copé de Poesía (2021). Ganador del Concurso de Relato y Poesía Para Autopublicar (2020) de Colombia. Ganador del I Concurso de Cuento del Grupo Editorial Caja Negra (2019). Finalista del I Concurso Iberoamericano de Relatos BBVA-Casa de América “Los jóvenes cuentan” (2007) de España.

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