Escrito por una periodista norteamericana

El Perú tienen un cáncer social innato, arraigado en el ADN de sus habitantes, que saca a flor de piel la miseria, el hambre y la desesperación por el dinero, ya que ven a los extranjeros, como una fuente de ingresos de un solo uso, ese cáncer se llama “la ley del más vivo”.

El Peruano no ve más allá de sus narices y no se da cuenta el beneficio del establecer negocios íntegros y constantes, donde el extranjero regrese y recomiende una y otra vez el servicio o producto.

El Perú es un país prostituido, lleno de corrupción, de mentiras, de bajos instintos, donde no hay conciencia ni remordimientos, donde el sistema judicial no funciona, por lo tanto, no existe justicia, donde con dinero puedes comprar jueces, fiscales y testigos. Donde debido a la cultura de desconfianza hay reglamentos estúpidos y retrógradas de no usar el celular en los bancos y tratar a un cliente como un delincuente, mientras que en un país del primer mundo hasta te reciben con una taza de café en su sala de espera.

Perú, el país donde un delincuente común pasa por encima de los derechos humanos y civiles de un ciudadano Peruano y el criminal recibe apoyo de organizaciones internacionales abogando por sus “derechos humanos” y el sistema Peruano lo premia con abogados gratuitos para defenderlo, usando el dinero de los impuestos que paga la víctima y los familiares de la víctima. Qué ironía!

Perú, es el único país, donde un funcionario público te responde “ya le voy hacer el favor” cuando no se trata de favores, se trata de que cumplan con su trabajo, ya que por si se les olvida, a ellos se les paga con los impuestos que se recauda de los ciudadanos. Por lo tanto, no es un favor o ayuda, es su deber.

Perú es el país donde los policías se inventan, sin autorización de sus superiores, batidas o redadas para extorsionar arbitrariamente a los ciudadanos y así recolectar dinero para su uso personal.

Perú, es el país donde prefieren ver a sus hijos durmiendo todo el día, en lugar de hacer cosas productivas. Ya que a los jóvenes no se les inculca la ética de trabajo y valores profesionales, según su constitución, esto es parte de abuso infantil. Mientras que en países desarrollados, los jóvenes de 15 a 17 años pueden trabajar para que empiecen a entender lo que significa tener una responsabilidad laboral desde temprano. Otra vez, esta lógica se basa en la erradicación de cultura colectiva de desconfianza y abuso que existe arraigada en sus habitantes, pero igual es incorrecto el no cultivar el amor al trabajo a los jóvenes.

Perú, es el país donde llegan refugiados de forma irregular de países socialistas y se adueñan de las calles a pedir limosnas usando a sus hijos en brazos para dar lastima, otros a delinquir y algunos a ocupar puestos profesionales de trabajo que les correspondía a un profesional Peruano. Y lo peor de todo, es que las autoridades apoyan y se hacen cómplices con su silencio de estas acciones.

Y así, puedo seguir con un sin número de hechos, ejemplos y casos que seguro muchos se sentirán identificados. Lo que veo es que EL Perú es un país totalmente burocrático, lleno de leyes sin sentido, sumergido en un caos y sin rumbo. Donde se tiene que tener una ley para cada comportamiento de sus ciudadanos, ya que no existe una moral o coincidencia de lo que está correcto o incorrecto y cómo ovejas se les tiene que decir lo que tienen que hacer para que puedan navegar en este mar sin brújula, así les aflora su instinto de sobrevivir aplicando “la ley del más vivo”.

Qué pena, por EL Perú, ya que es un país muy bello. Lamentablemente su gente, no puede ni podrá tener la oportunidad de ver, palpar y aprender, lo que es vivir en un país desarrollado, donde sí se respete TODOS SUS DERECHOS, donde si existen los derechos humanos, los derechos propios de la naturaleza, donde  hay ley, hay justicia, existen la honestidad, la integridad y la solidaridad.

Así EL PERÚ no va a evolucionar NUNCA, no va a salir de la miseria ignorancia y siempre se quedará estancado en la mediocridad. A menos que exista un líder como el presidente de El Salvador y acabe con el cáncer social y renazca una nueva nación. Así de radical tendría que ser el cambio. Y “la ley del más vivo” comienza desde la señora del mercado hasta el Presidente de la República.

Base para escribir mi publicación:

Todo esto no me lo contaron, lo viví en carne propia, soy una periodista profesional graduada de unas de las mejores universidades del mundo como es CUNY, por lo tanto no puedo ser irresponsable y hablar sin una fuente de información confiable; y mi experiencia de vivir en El Perú  por 1 año y medio es lo que he transmitido en este mensaje.

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