Apenas faltan cinco días para su mensaje a la nación, pero el presidente electo Pedro Castillo Terrones, aún no decide la conformación de su Gabinete Ministerial, que como  sabemos debe ser concertado entre el Presidente del Consejo de Ministros y el Jefe de Estado, pero si no se designa al Premier, menos podría hablarse de los conformantes de las carteras del gobierno de  izquierda.

Castillo, que el último  miércoles se reunió con el presidente saliente, Francisco Sagasti, aceptando una invitación para conocer los entretelones de la labor palaciega, y para tomar las  decisiones, respecto a la transferencia de los bienes del Estado, entre otros temas, debe sentirse con la cabeza por explotar ante tantos jalones que recibe de sus partidarios y otros ofrecidos para asumir cargos.

Existe tanta confusión en el entorno del presidente electo, que nadie se atreve a precisar que disposiciones se tomarán respecto al futuro político de nuestro país, el nuevo gobernante y sus aliados han venido sosteniendo que la convocatoria a una nueva constitución es innegociable, para ello, el congreso tendrá que realizar las reformas para permitir una asamblea constituyente.

Pero no se crea que el tema es una “perita en dulce” va a costar muchas discusiones y está claro que  el tiempo les jugará en contra, de darse los cambios constitucionales, será dentro de algunos años, de repente concluye la gestión de cinco años y el asunto no esté resuelto, siendo un tema central para el gobierno, no es lo fundamental, primero son las vacunas y reactivación económica.

Con medio país en contra, el nuevo inquilino de Palacio, tiene la obligación  de calmar las aguas con un mensaje claro de unidad que procure dirigir la nave hacia la misma dirección, y esto solo puede ser, si realiza un gobierno que no genere traumas; es decir, trabajar desde lo correcto y  con valor agregado a los  requerimientos sociales que no desequilibren al Estado, eso está muy claro.

El profesor Castillo debe tener presente que su caudal electoral es de 19% y el 31% restante con que logró su triunfo, son votos prestados de personas que buscan un cambio, pero ante todo de rechazo a la posición contraria, en tanto el 49%  son de las fuerzas políticas de oposición, 13% de Keiko Fujimori, el resto  son grupos liberales e independientes que no aceptan mensajes radicales.

Para un entendimiento democrático entre posiciones encontradas, la tarea del legislativo es fundamental, sobre todo si se colige que no todos están de acuerdo con una nueva constitución, si el oficialismo pretende llevar el tema a un referéndum, debe tener muy claro que la mayoría de electores votó por el cambio pero dentro de la carta magna actual que no tiene que ser general.

En el tema de gobernabilidad el líder de Alianza para el Progreso (APP) César Acuña Peralta ha señalado que apoyará al régimen de Pedro Castillo Terrones, en cuanto a las decisiones que se asuman,  empero su partido no se ha comprometido en ser aliado del gobierno, tampoco  en una supuesta mesa directiva en el congreso, donde el partido de primera mayoría  pretende presidirla.

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