La Laguna de Pacucha es considerada como una de las más grandes y bellas lagunas del Perú. Se ubica a 17 kilómetros de Andahuaylas. Su importancia radica en virtud a que su volumen y componentes nutritivos de sus aguas son productivos, además de ser tibias y casi dulces. Asimismo, en la actualidad se vienen explotando diferentes especies como la trucha, pejerrey lacustre, generando por consiguiente nuevas fuentes de alimentación y de trabajo en beneficio de los habitantes del lugar.

La temperatura de la laguna tiene mínima de 15°C en los meses de junio y julio y máxima de 19°C en los meses de marzo y abril. Además, en el lado este de la laguna se halla los restos arqueológicos de Sondor, perteneciente a la cultura Chanca.

Una de las peculiaridades es la leyenda casi trágica que hay detrás, ya que se encuentra la estatua de piedra de una mujer junto a un niño y su cordero mirando hacia la laguna, pues cuentan que antes de la laguna existía una ciudad que fue destruida por rayos y truenos.

José Orlando Arohuillca vecino del lugar señala 03 problemas que pasa con Pacucha

PROBLEMA 1: invasión de las totoras en las riberas de la laguna, aparición de zonas pantanosas, formación de superficies secas y pérdida gradual de las áreas acuáticas. Aquellos Pacuchanos que vivimos y estudiamos en la I.E N° 54095 y en el Colegio José Olaya Balandra de Pacucha, (décadas de 1980 y 1990, también en las décadas anteriores), fuimos testigos presentes sobre la situación ecológica de nuestra Laguna. Cómo olvidarnos de las horas de receso, donde todos los niños y niñas ni bien salíamos del aula, nos íbamos de frente y nos bañábamos en nuestra “inocencia”; allí en esas aguas puras y limpias de la laguna. No había vergüenza, peligro ni contaminación. Ahora ya nadie se puede bañar, porque se encuentra ya contaminado. Asimismo, en los perímetros de la laguna no existían “en mayor proporción”, las llamadas “junco o totoras”. Cuando uno paseaba en las riberas de la Laguna tenía una amplia vista panorámica. Pero ahora, casi todas las riberas, se encuentran invadidas por estas plantas herbáceas de perenne acuática. Ya todo lo está tapando, solo ciertas pequeñas áreas o espacios están libres con vista a la Laguna. Pero lo grave es que, además, a medida que las totoras fueron expandiéndose, inicialmente originaron la aparición de ciertas áreas pantanosas y ahora es evidente la aparición de las áreas secas, reduciendo muy considerablemente la superficie natural de la laguna. En consecuencia, aquellos bolsones de agua están perdiendo su espacio vital, siendo evidente la reducción considerable de los volúmenes del agua y consigo la laguna de Pacucha se está acortando en su tamaño y belleza. Literalmente se puede decir que la Laguna se está “secando”, más aún es muy notorio en estos tiempos a causa del calentamiento global. Si bien, las totoras constituyen en nichos naturales que albergan la diversidad de animales o vidas silvestres, así como alimentos para la ganadería o insumos para las artesanías; pero la falta de un adecuado control y manejo técnico viene afectando las condiciones naturales de la laguna. Lo que urge, una pronta intervención de toda la ciudadanía, sus autoridades e instituciones especializadas en estos temas para poder adoptar y definir medidas y acciones comunitarias que conlleve hacia la limpieza y erradicación de las totoras que permita recuperar las áreas afectadas en salvaguarda la belleza natural de nuestra Laguna. Asimismo, ante la pérdida gradual de los volúmenes del agua, se debe controlar la fuga, incluso recarga del agua para mantener su nivel.

PROBLEMA 2. La Laguna de Pacucha está muriendo a consecuencia de la contaminación. La población en la localidad de Pacucha está creciendo considerablemente, consigo es muy notorio el incremento de las actividades comerciales. No obstante, las aguas servidas generadas en los restaurantes, recreos y tiendas comerciales (en su mayoría) tienen directa confluencia hacia la laguna. En aquellas zonas donde se desembocan las aguas residuales se observa la presencia de muchos bioindicadores como las lentejas de agua y otros macrofitas acuáticas que muestran la contaminación de las aguas. Sin embargo, no existen políticas ni acciones sostenibles para evitar este desastre ecológico por parte de los gobiernos tanto: local, provincial, regional y nacional. En este sentido, tanto el Gobierno Regional de Apurímac y los gobiernos locales tienen que desarrollar los planes, actividades, programas y proyectos orientados a la recuperación ambiental de la Laguna de Pacucha, en el marco de sus competencias y priorizando en sus presupuestos anuales el financiamiento para su implementación. Asimismo, urge la aprobación de una LEY QUE DECLARE DE INTERÉS NACIONAL LA RECUPERACIÓN, CONSERVACIÓN, PROTECCIÓN Y PROMOCIÓN DE LA LAGUNA DE PACUCHA. Mientras tanto, cada vez es mayor, la contaminación de la Laguna de Pacucha y no tiene control; consecuentemente poco a poco está muriendo. Si no se hace nada, pronto desaparecerá; solo quedará en el recuerdo de las generaciones actuales quienes aún tenemos la dicha de disfrutar de su belleza.

PROBLEMA 3: La destrucción y deterioro de las fajas marginales, riberas y paisaje naturalístico de la Laguna de Pacucha. Increíblemente, también se viene destruyendo las áreas naturales de la Laguna de Pacucha, atentando contra la ecología y la belleza de este hermoso paraje. Asimismo, se vienen construyendo algunas viviendas sin respetar el ancho mínimo de faja marginal establecido en el Reglamento para la delimitación y mantenimiento de Fajas Marginales, así como las disposiciones establecidas en el Marco Legal regulatorio, Ley N° 29338 Ley de Recursos Hídricos. Muchos vecinos lo están tomando como lo suyo las playas echando desmontes de tierra para ampliar espacios de estacionamiento de vehículos. Mientras tanto, ¿dónde están las Autoridades tanto ANA y ALA?, ¿dónde están las autoridades de la municipalidad de Pacucha?, ¿por qué permitieron?, ¿qué están haciendo para reparar ante semejante atropello a la ecología? No obstante, hago un llamado a toda la población y autoridades competentes tanto de la esfera local, provincial, nacional e incluso internacional para una urgente intervención y si todavía “se puede hacer algo” para evitar y controlar este inmenso daño que se viene causando a la hermosa Laguna de Pacucha. Asimismo, hagamos una cruzada social entre toda la población para tomar mayor conciencia y responsabilidad, porque todos tenemos la obligación de defender y cuidar a nuestra Madre Naturaleza.

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