14 junio, 2024

Carlos Iván Landa Kerschbaumer

Las migraciones en el Perú han pasado de castañas a oscuras, tras la presencia de bandas de criminales venezolanos que llegan a nuestro país para robar, asesinar y violar a víctimas inocentes, valiéndose de nuestra hospitalidad y gestos humanitarios de las autoridades, pues existen 1,300,000 hijos del joropo, uno de ellos escapó a Colombia tras quemar a una adolescente.

El pasado reciente de los extranjeros, venidos de la tierra del dictador Nicolás Maduro no es halagüeño, como tampoco lo fue cuando los cubanos tomaron la embajada del Perú, en tiempos de Belaunde, que los albergó y los ubicó en el parque Túpac Amaru, y lugares adyacentes para que generaran recursos y pudieran sostenerse, igual ocurre con los venezolanos que trabajan en Perú.

En la actualidad no existe provincia en nuestro país que no haya sido tomada por los paisanos de Nicolás Maduro, como se diría popularmente, “los vemos hasta en la sopa” pero está bien que se dediquen a compartir su gastronomía y vender sus arepas, pero no todos buscan sostenerse así, trabajando, también existen hampones que participan de bandas como el tren de Aragua y otras.

En San Martín de Porras, distrito limeño se produjo hace meses un hecho criminal, teniendo como protagonista a un niño venezolano de 15 años, que a esa corta edad tenía su amante, la policía intervino y desbarató la banda, descubriéndose que entre las víctimas se encontraba un hampón que había sido deportado a Venezuela y sorpresivamente retornó al Perú burlando los controles.

Desde que nuestro país mostró su permeabilidad permitiendo el ingreso de extranjeros, tras ser echados por regímenes totalitarios dándoles techo y sostenibilidad en el tiempo, jamás pensó que dentro del conglomerado de migrantes pudo haber asesinos en serie, criminales con serios antecedentes y gente capaz de montar negocios de prostitución y drogas, delincuencia a todo dar.

A pesar de todos estos antecedentes siguen las expresiones lastimeras que parten incluso de los medios (qué inhumanos,) poniéndose del lado de los migrantes que se enfrentan a la policía golpeando a la autoridad y vociferando, exigiendo les permitan el paso para un mejor destino, en marco de ello, la Pdta. Dina Boluarte ha generado amnistía para que otros regularicen su situación.

Es importante indicar, que muchos migrantes no tienen licencia para permanecer en el país por no haber renovado sus permisos, por lo cual les han dado plazo de seis meses para que cumplan y puedan ser identificados ante cualquier caso que pueda presentarse, por falta de identidad, algunas personas no pueden ser intervenidas porque se desconocen sus antecedentes personales

El escenario de migración no puede ser peor en el país, pues en las últimas semanas se ha convertido en una contienda diplomática, pues el gobierno de Gabriel Boric, ha echado al territorio peruano fronterizo en Tacna a cientos de extranjeros para que el Perú los recoja, pese a no tener documentación alguna, de esto ha hecho carne el alcalde enfrentándose al mapochino.

La respuesta del presidente chileno ha sido llamar a su embajador y poner las relaciones bilaterales entre ambas naciones en suspenso, habida cuenta que el burgomaestre tacneño tuvo frases agresivas contra el mandatario vecino que este consideró injuriosas, en tanto la cancillería del Perú deploró las mismas y señaló que no es la posición del gobierno y demandó una solución.

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