No cabe duda que el ministro de Justicia y Derechos Humanos Aníbal Torres Vásquez, es uno de los más capaces del gobierno de Pedro Castillo Terrones, su  experiencia como exdecano del Colegio de Abogados, lo destaca como un profesional de nivel y con capacidad para absolver  situaciones  intrincadas  y enfrentar incluso los desaciertos del jefe de P. L. Vladimir Cerrón Rojas.

Torres Vásquez es frecuentemente consultado sobre diversos aspectos jurisdiccionales y legales, debido a que posee una voz autorizada como funcionario público y asesor jurídico del presidente de la república, desde su portafolio ministerial, las veces que le han pedido su opinión, no ha demorado en señalar que el profesor Pedro Castillo Terrones es quien dirige los destinos del Perú.

Empero, la claridad de su mensaje, le ha generado ataques de los voceros del partido político “Perú Libre”, desde su secretario general y de quienes conforman el grupo de militantes de la organización partidaria. El letrado no ha tenido empacho en indicar que el país está gobernado por un proyecto de izquierda democrática y por ende alejado de toda insinuación radical de su ideario.

Dichos lineamientos de política gubernamental parece no entender el jefe del partido Vladimir Cerrón Rojas, quien cada vez que puede se adjudica ser el todopoderoso y jerarca de “Perú Libre”, capaz de inestabilizar el mandato del presidente Pedro Castillo, recomendándole ministros que no dan la talla y con antecedentes cuestionados, generando la incomodidad y rechazo de la ciudanía.

En los últimos días el secretario general de “Perú Libre” ha formulado comentarios agresivos contra el ministro de la cartera de Justicia y Derechos Humanos, cuestionando su condición de “invitado” en su intento de desvalorizar su presencia en el gabinete, ufanándose por ende que el presidente Pedro Castillo Terrones le debe su triunfo electoral a su organización política (del lápiz).

Está claro, que a Vladimir Cerrón Rojas, no le ha gustado en  absoluto que el ministro Aníbal Torres Vásquez, titular de Justicia y DD.HH. le refregara en la cara que “no debe entrometerse en los temas de gobierno y en las decisiones políticas que solo competen al presidente de la república; el secretario general del partido Perú Libre,  debe abocarse a los temas partidarios más de eso, no”.

Lo cierto es, que desde el inicio del gobierno de Pedro Castillo Terrones, se ha organizado un fuego cruzado entre “Perú Libre” y el gobierno, ambos sectores vienen generando polémica por los argumentos de sus adeptos, la organización política intenta posesionarse en el gobierno con argumentos inválidos, que son rechazados por los voceros oficiales que resguardan al presidente.

Contra esto el primer mandatario evita el enfrentamiento con Cerrón, mediante discursos que no están dirigidos al entorno “perulibrista”, sino hacia sus contrarios a quienes responsabiliza de las situaciones que enfrenta, lo que significa una válvula de escape, ante la falta de argumentos, lo cierto es que el presidente se siente acorralado por los acontecimientos a los que trata de obviar.

¿Qué opinas?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

*