“la universidad de Huamanga es el hogar donde se juntan hombres de distintas procedencias, para luchar contra todas las formas de pobreza, en especial contra la pobreza interior del hombre” Efraín Morote Best

Efectivamente, la universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga es un importante espacio donde convergen personas no solo de distintas zonas geográficas, sino, también de distintas condiciones sociales y culturales, convirtiéndose en el motor que dinamiza la economía local. “La (UNSCH) reabrió sus puertas y sus aulas; desde entonces se convirtió en el foco dinamizador de la economía, la cultura y la vida cotidiana locales”(Ángela Béjar y Nelson Pereyra)

Si bien en los años posteriores a la reapertura de la universidad el compromiso social de los que pasaron por sus aulas era mucho mayor que el de ahora, cosa que muy posiblemente llevo a escribir esta sentencia al ex rector Morote Best, pero en estos tiempos lastimosamente ya no es así.

“La universidad, en sus inicios, se mostró como una institución moderna y funcional a su localidad, puesto que implementó un novedoso sistema de enseñanza, consiguió apoyo externo y ejecutó programas de investigación y desarrollo en múltiples áreas. Además llegaron profesores, intelectuales y técnicos de primer nivel comprometidos con el cambio social..”. (Ángela Béjar y Nelson Pereyra)

Al día de hoy ya no es una característica de la universidad estos rasgos antes mencionados, por el contrario, son contados los docentes y alumnos comprometidos con el cambio social, ahora prima la lucha de intereses personales dentro de la propia institución, docentes que aún creen que la universidad les pertenece y pueden hacer con ella lo que mejor les convenga. ¿Compromiso social? Creo en lo personal que es una categoría que ya casi no tiene sentido en estos días, la consigna es el interés personal.

A finales de los 80s y principio de la década los 90s si uno preguntaba a un estudiante de colegio dónde llevaría a cabo sus estudios superiores la gran mayoría veía su futuro en alguna universidad de la capital, solo las almas más “desdichadas” les esperaba aquellas aulas que vieron pasar años mejores.

En cierta oportunidad en una conversación con compañeros de trabajo surgió el tema de los estudios post grado, donde todo los ahí presentes no dudaron ni un momento en mencionar que sus estudios de postgrado los harían en universidades como la ESAN, la Católica, La Pacífico, etc. A lo cual replique ¿y por qué no aquí en la UNSCH? ¡No!, ya suficiente con el pre-grado la educación no es buena. Ya después con la llegada de universidades como UAP o UCV la gente ya ni siquiera aspiraba a “mejorar” su formación y se les escuchaba decir “aquí nomas me sale el titulo más rápido”.

La universidad nacional san Cristóbal de Huamanga me cobijó en sus aulas, algunas veces solía escaparme de su manto para poder ver la vida desde otras perspectivas, he visto todo lo que acontece dentro de ella, y con mucha lástima veo que las cosas no han cambiado mucho desde aquel entonces. Por otro lado existen personas que la engrandecen nuestra casa de estudios con un trabajo ejemplar, esperemos que en un futuro muy próximo las cosas vayan a mejor.

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