Por: Carlos Iván Landa Kerschbaumer

Son capaces de todo. El país oriental de China sigue dando lecciones al mundo. A la construcción de un hospital de campaña para albergar a miles de enfermos de coronavirus al inicio de la pandemia, para lo cual tuvieron que trabajar las 24 horas del día, hoy se proponen a hacer lo mismo con la construcción de una infraestructura perfectamente equipada para 40 mil personas.

Las cifras son las mismas, en número, respecto a los 40 mil muertos, que ha generado la Covid-19 en los Estados Unidos, en tanto en nuestro país, ayer se llegó a la cifra record de 113 muertos en un solo día, un incremento inesperado en el proceso de la pandemia en nuestro ámbito, que se encontraba por debajo de las cincuenta personas, que hacía generar entusiasmo a las autoridades.

El avance de la enfermedad, ha descolocado a las autoridades del Ministerio de Salud, principalmente a la ministra Pilar Mazzeti Soler y a su equipo de salud, que sostenía que de producirse la segunda ola, encontraría mejor preparado a su sector, la predicción por cierto no se ha cumplido y los casos han aumentado vertiginosamente, generando impotencia a los médicos.

Quizá la ministra no consideró que el coronavirus podría manifestarse en mutaciones agresivas que propiciaría un volumen intenso de muertes, la enfermedad hace que el gobierno tenga que tomar decisiones urgentes y provea de plantas de oxígeno a los lugares más recónditos de nuestro país, ante la falsa situación de rebaño, que creían, inmunizaría a algunos sectores de la Amazonía.

Mientras en Europa la pandemia se ha manifestado con la presencia de una tercera ola, y países como Alemania y otros, han ordenado el confinamiento de la población, por el crecimiento de víctimas, en el Perú se sigue luchando en dos frentes, 1), la necesidad de asistir a las zonas más vulnerables de nuestro país, donde el coronavirus causa estragos y 2) nuestra propia idiosincrasia.

En tanto causa mucha envidia, el anuncio de China, que los ambientes destinados para que 40 mil personas pasen su cuarentena, tenga todas las condiciones científicas, con equipamiento de primera generación; camas UCI, balones de oxígeno, respiradores, y todo lo que permita controlar la enfermedad en situación de riesgo, ello marca una clara diferencia con los países en desarrollo.

Contra esto, en nuestro país, las instituciones de salud, (hospitales y otros) expandidos a lo largo y ancho del país, hacen cola para que el gobierno haga posible la entrega de plantas de oxigeno prometidas, que se distribuirán de manera progresiva, no inmediatamente, porque la tarea es complicada, asimismo, se demanda la presencia de especialistas para enfrentar la grave situación.

Empero, el letargo que asumen las autoridades del gobierno para asumir sus responsabilidades sigue siendo cuestionada, la ministra Piar Mazzeti, señaló que estaban gestionando 40 camas UCI para atender a las personas infectadas pero hasta hoy no se cumple, es el mismo caso de la asistencia de oxígeno para los enfermos, aspectos muy negligentes, que generan duras reacciones.

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