Para algunos analistas la sorpresiva votación recibida por el candidato a la presidencia de la república, Pedro Castillo Terrones, superando largamente a los políticos tradicionales que se presentan a cada elección, fue la manifestación de la protesta popular, que se encuentra adherida en cada poblador de extracción humilde, que ve como su pobreza se acrecienta sin resarcimiento.

El Semanario Hildebrandt en sus Trece, el periodista Augusto Álvarez Rodrich, y hasta Nicolás Lúcar siguen interrogantes respecto a Castillo Terrones, del acierto inicial de la primera vuelta con clasificados a la segunda vuelta, ahora dicen: “Castillo puede ganar”; “es cambiante en sus ideas”, hasta calificarlo de inexperto, que no sabrá qué hacer si llega al poder, una real “caja de pandora”

Pedro Castillo, que ha venido prestando declaraciones a los medios con periodistas de “raza”, que parecen ceder ante sus juicios políticos, aunque algunos todavía pretendan hacer buylling a sus electores, menospreciando su situación cultural, no pueden dejar de mostrar su escepticismo, respecto a creerle o no al líder popular que intenta implantar un régimen socialista en nuestro país

Hoy Castillo Terrones, pese a encabezar las encuestas que lo dan como ganador por un extendido 41% contra 26% de su antagonista Keiko Fujimori, intenta moderar su discurso de cambio social, tratando de ser permeable a las críticas en busca de evitar las manifestaciones de pánico que genera entre los inversionistas la presencia de un candidato que pretende estatizar a nuestro país.

El candidato del “lápiz” que intenta distanciarse de su mentor Vladimir Cerrón, indicando que no existen vocerías en su organización partidaria, y que como candidato es la única persona que puede dar opiniones sobre sus planteamientos políticos, ya no es contundente en el tema del cambio constitucional ni de la expropiación de la propiedad, busca hoy controlar las aprensiones.

El profesor Castillo, representante de la organización política Perú Libre, creada por el neurólogo Vladimir Cerrón, de clara ideología marxista-leninista, formado en la Cuba de Fidel Castro, donde estudio medicina, aparece en la escena política con un plan de gobierno elaborado por el fundador del partido cuyo símbolo es “el lápiz”, el cual ha generado controversias por su estilo totalitario.

El ciudadano de a pie, que no repara en la cosa política, que es la ideología, sino en la identidad con el candidato, ve en Pedro Castillo Terrones, a alguien de su familia, por ser parte de los trabajos comunales de la tierra, la rondería, y la docencia, un líder nato con marcado liderazgo sindical que como el Moisés bíblico, arriesga su vida para salvar al pueblo del oprobio de Estado.

Durante mucho tiempo el campo no tuvo una candidatura como la encarnada por este maestro de escuela, a quien el Sutep-Conare, en el año 2017, le endilgó la responsabilidad de la lucha sindical en busca de la reivindicación social de los maestros, que planteaban un incremento de haberes y el cese de las hostilizaciones en las evaluaciones educativas, una dura lid con resultado positivos.

¿Qué opinas?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

*