A medida que avanzan las campañas electorales de los candidatos en pugna, no está muy claro lo que se pueda extraer de positivo, respecto a qué pasará a partir del 28 de julio de 2021; es cierto que el candidato Pedro Castillo Terrones ha venido dando a conocer sus planteamientos políticos desde una mirada de izquierda, pero los mismos resultan contradictorios y hasta improvisados.

En ese contexto, no es secreto, que Vladimir Cerrón Rojas, de mucha cercanía al dictador Nicolás Maduro Moros y de clara identidad con la llamada república bolivariana, entregó el ideario de su partido, para que sirva de plan de gobierno al candidato de “Perú Libre” Pedro Castillo Terrones, lo cual demuestra improvisación, es decir no se construyó un plan de manera técnica y profesional.

Por tanto, existen versiones que Castillo estaría elaborando un nuevo ideario político, y podrían ocurrir enmiendas, respecto al legado socialista que tiene nombre propio, en el cual no habría participado el candidato de “Perú Libre” esto puede traducirse en su campaña, que requiere aportes para ganar la elección, el político, estaría muy dispuesto a correr al centro sus propuestas.

Entre otros aspectos, Pedro Castillo estaría incluyendo al plan de gobierno presentado, una visión socialista, respecto al tratamiento de la política de salud sobre el coronavirus, que seguramente lo hará con el concurso de especialistas en dicha materia, pero eso no sería el único tema que incorporará Castillo, también se habría replanteado el preocupante tema de la propiedad privada.

En tanto, el candidato de “Perú Libre”, camina con pasos seguros, respecto al respaldo a su candidatura, expresado en preferencias políticas, que se evidencian a través de las encuestas, empero, su opositora Keiko Fujimori Higuchi, no anuncia ningún cambio en el modelo económico vigente, con lo cual se aleja más del electorado que exige reformas que reivindiquen a los pobres.

La candidata Fujimori Higuchi, curtida en tres campañas políticas, no está demostrando su experiencia en estas lides, por el contrario, no advierte que el Perú ha cambiado y se requiere una visión moderna para rescatar a los pobladores del Perú profundo que están empobrecidos por culpa de gobiernos que no distribuyen la riqueza con real equidad, sino a favor de los más ricos.

La heredera de la dinastía Fujimori, basa su estrategia política, en meterle miedo a los electores, con un mensaje bélico, de un supuesto cambio social dictatorial y federativo, cierre de medios, expropiación de la propiedad privada, nacionalización de las empresas estratégicas, que estaría ejecutando su opositor Pedro Castillo de llegar al poder, algo que no asusta a los provincianos.

La postulante por Fuerza Popular, que va por tercera vez consecutiva a intentar la presidencia, ha perdido mucho capital político, aunque la mayor debilidad de su organización política es el anti-voto a la lideresa, que estaría en el 60%, en cuanto, su contrario, Pedro Castillo, alcanzaría 40% de anti-voto, el tema no pasa por terruquear al rival, sino por presentar propuestas positivas y claras.

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